El problema de los nacionalismos en China

Otro tema del que hablamos muchas veces es el del problema de los nacionalismos en China, en especial el nacionalismo tibetano, y su paralelismo con el mismo problema en España. ¿es comparable la situación de Xinjiang o el Tíbet con la de Cataluña o Euskadi?

Vamos a intentar comprender primero la situación de las nacionalidades en China y luego analizaré el caso de Xinjiang. El problema del Tíbet tiene unas connotaciones especiales que requieren más espacio y por ello le dedicaré otro post en unos días.

La primera gran diferencia es que los nacionalismos en China tienen un componente étnico primordial

Los chinos definen una nacionalidad como un grupo de personas de un grupo étnico diferenciado con un origen común que viven en un área común, un lenguaje común, y que tiene un sentido de identidad de grupo en el comportamiento económico y social

20080304-ethnic444 map u wash

En China conviven 55 grupos étnicos, además de los Han, la etnia mayoritaria. Estos grupos suponen unos 105 millones de personas en su mayoría concentrados en las regiones periféricas, en el noroeste, norte, sur y sureste. El último censo al que tengo datos, los Han suponían 1.221 millones de personas, mientras que los principales minorías son los Zhuang con 17 millones, seguidos por los Hui 10,5, Manchu 10,4, Uigures 10, Miao 9,5, Yi 8,7, Tujia 8,4, Zhang (tibetanos) 6,2 y Mongoles 6.

Es decir que la etnia mayoritaria, los Han suponen el 91,65% de la población; aunque en términos de superficie, ocupan solo el 40% del territorio. Por el contrario etnias como la Mongola que solo supone el 0,55% de la población, son mayoritarios en la región autónoma de Mongolia Interior que supone el 15% del territorio, eso si muy rico en recursos naturales.

Debido a que muchas nacionalidades minoritarias se ubican en zonas fronterizas políticamente sensibles han cobrado más importancia de la que tendrían si atenemos a su número. Algunos grupos tienen un ancestro común con los pueblos de los países vecinos. Por ejemplo, los coreanos, mongoles, uigures y kazajos viven no sólo en China sino también en Corea, la República de Mongolia, Kazajstán y Kirguistán. El gobierno central chino presta especial atención a estos grupos, para evitar que la seguridad de las fronteras de China pudiera ponerse en peligro.

Las minorías tradicionalmente han sido considerados como bárbaros por los Han de hecho el ideograma “minoría” en chino contenía el símbolo de “perro” hasta 1949, cuando fue reemplazado por el de  “hombre”.

Con la proclamación de la República Popular China en 1949, el Gobierno estipuló que las minorías debían ser tratadas políticamente como iguales a la mayoría Han y merecían recibir un tratamiento preferencial debido a su escaso número y su situación económica de pobreza generalizada. El gobierno ha relajado algunas políticas que podrían impedir su desarrollo socio-económico como la ley del hijo único, que no se aplica en estos casos. Lo que no ha cambiado es que es el Gobierno Central es quien decide lo que es mejor para las etnias minoritarias ni que la ciudadanía nacional prevalece sobre la identidad étnica

Para favorecer la adhesión y evitar nuevas rebeliones, Mao Zedong en sus primeros años tuvo una permisividad relativa frente a la especificidad cultural de las distintas etnias. Al principio, Mao Zedong, se inspiro en la política soviética y, de hecho, el concepto chino de “nacionalidad” (Minzu Shaoshu) deriva de la desarrollada por el propio Stalin en 1913.

A las minorías generalmente se les permite practicar su religión, costumbres matrimoniales y otros aspectos de su cultura y tener cierto grado de control sobre sus propios asuntos, siempre y cuando respeten la máxima autoridad de Beijing. Como dice un viejo adagio chino “Las colinas son altas y el emperador está lejos” y el Gobierno Central no está dispuesto a tolerar ninguna desviación de sus políticas

Las actitudes oficiales hacia las minorías han sido inconsistentes y hasta contradictorias. Desde 1949, las políticas hacia las minorías han fluctuado entre la tolerancia y el intento de coacción para imponer determinadas normas. Los períodos tolerantes se han caracterizado por una importante inversión pública tratando de aumentar la lealtad, mientras que en los períodos coercitivas tales como la Revolución Cultural, las minorías fueron marginadas, se prohibieron sus prácticas religiosas y culturales, y se intento silenciar a los líderes locales demasiado carismáticos.

Sin embargo, los problemas étnicos que el presidente Hu Jintao tenía y su sucesor Xi Jinping tendrá ahora van a ir más allá de las minorías oficiales. En Sichuan, Cantón, Shanghai, y Hunan comienza a pedirse un mayor nacionalismo cultural y aumenta la resistencia contra el control central de Beijing. Esto no puede admitirlo el Politburó. Los conflictos étnicos no fueron la causa del desmembramiento de la antigua Unión Soviética, pero no es menos cierto que el desmantelamiento se produjo en las fronteras a lo largo de límites definidos en gran parte por las diferencias étnicas. Y ya sabemos que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”

Una consecuencia de esto ha sido la política de favorecer cuando no imponer la migración de población Han hacia estos territorios con el fin de atemperar cualquier movimiento no ya independentista, sino simplemente identitario. Algunas minorías están en peligro de convertirse en minorías en las zonas en las que tradicionalmente han sido mayoritarios.

Muchos grupos se sienten marginados por las políticas de Pekín que rigen las minorías. Los incentivos económicos que han atraído a millones de chinos Han a estos territorios han creado divisiones socio-económicas en zonas tradicionalmente dominados por estas etnias. Hay una creencia generalizada entre las minorías que los Han tienen una ventaja injusta en términos de conseguir los mejores puestos de trabajo y las mejores oportunidades en sus territorios. Miran con recelo a las iniciativas del gobierno que los involucran, ya que a menudo ven estas iniciativas más como medios de los Han para explotar sus recursos que para ayudarles.

Piensan también que el mandarín está reemplazando sus lenguas, a pesar de la existencia de leyes para preservar las lenguas minoritarias, el mandarín es el idioma principal de la enseñanza en las escuelas, por ello muchas minorías temen ser absorbidos por los Han.

Estos resentimientos, fueron un factor subyacente en los recientes disturbios en el Tíbet y la región occidental de Xinjiang, donde los disturbios étnicos uigures dejaron cientos de muertos, en su mayoría de la etnia Han.

Y aquí entramos a analizar el problema de Xinjiang y de los uigures.

Xinjiang es una de las cinco regiones autónomas que existen en China, es la mayor en extensión y constituye tal vez el mayor problema para el Gobierno de Pekín.

Situada en el extremo occidental de China linda con Kirguistán, Kazajstán, Pakistán,Tayikistán, Afganistán, Mongolia y Rusia; y supone el centro económico desde el que China quiere canalizar el comercio con las republicas exsoviéticas, estas proveen de materias primas a China, mientras que China exporta bienes de consumo a las repúblicas centroasiáticas. Xinjiang alberga además grandes reservas de petróleo, gas natural, carbón y uranio.

Es una de las pocas regiones de China donde los Han no son mayoritarios. A pesar de las políticas de reubicación los Han solo constituyen un 40% de la población (mayormente en la capital Urumqi) frente a un 44% uigur y un 7% Kazajo (en el sur) el resto lo constituyen diversas etnias muy minoritarias.

Los uigures son una nación de lengua y cultura turquica y religión musulmana sunita. Tanto por su modo de vida como por su lengua, los uigures están muy próximos a los uzbecos. Los uigures han demostrado un alto grado de resistencia a la asimilación por los Han. Aunque algunos de ellos se conforman con una verdadera autonomía y respeto a las tradiciones culturales, otra gran parte sueña con la creación de un nueva república del Turquestán oriental o Uigurstán independiente y es cierto que existe un creciente riesgo de difusión de corrientes islamistas extremistas desde Pakistán y Afganistán hacia la zona meridional de Xinjiang, Pekín por ello, percibe posibles amenazas que no esta dispuesto a permitir.

El conflicto uigur no es nuevo, pero al igual que en muchos otros sitios depende del momento en que nos situamos para adoptar una postura u otra. Si bien es cierto que las primeras referencias (de las que yo dispongo) hacen referencia a una soberanía china, no es menos cierto que con la caída de la dinastía Tang en el siglo VIII se creó el Janato Uigur que duró hasta la conquista por los mongoles de Gengis Khan en 1218 volviendo distintos Janatos hasta la llegada de la dinastía Quing en1758.

Esta conquista fue seguida de dos siglos de revueltas y conflictos, ya que Xinjiang estaba en el centro del juego político de tres grandes imperios, chino, ruso y británico. En el primer tercio del siglo XX la debilidad del imperio Qing fue explotada tanto por la población local al rebelarse contra los chinos como por Rusia para reforzar su presencia en la región. En estas fechas se constituyeron la primera y segunda republica del Turkestan oriental de existencia efímera pero cuyo recuerdo quedó en la memoria uigur como referente para reclamar un nuevo Estado independiente.

Entre 1950 y 1980, la principal preocupación del gobierno chino fue consolidar el control de la zona, bajo supervisión directa del Ejercito Popular de Liberación nombrando Gobernador al General Wang Zhen. Las demandas de creación de una republica de Uigurstan fueron seguidas de fuertes purgas entre los lideres locales.

El clima represivo y el hambre llevaron a muchos uigures a emigrar, principalmente a la Unión Soviética. Entre 1954 y 1962, entre 100.000 y 150.000 personas cruzaron la frontera con el Kazajstán soviético uniéndose a las decenas de miles de personas que habían emigrado a finales del siglo XVIII.

Estos exiliados se erigieron en la voz de la conciencia uigur. Los uigures  emigrados crearon estaciones de radio tanto en Alma-Ata como en Tashkent, que emitían para Xinjiang y denunciaban la persecución que sufrían. Desde esta época podemos distinguir claramente dos posiciones: la que buscaba la independencia y la que quería mas autonomía. La primera es mayoritaria entre los miembros de la diáspora, mientras que la segunda opción es más común en el Xinjiang Uigur

En los años 80 el aperturismo de Deng Xiaoping, proporciono una cierta apertura en Xinjiang y una política más permisiva con respecto a las tradiciones culturales y religiosas de los uigures  a esto se unió la apertura del comercio transfronterizo con Kazajstán  Kirguistán y Pakistán

La invasión soviética de Afganistán en 1979 también afectó a la evolución interna de la comunidad autónoma ya que la frontera sur de Xinjiang con ese país se convirtió en un área de apoyo a los muyaidines afganos. Esto abrió la puerta a la influencia del Islam radical en las filas de los uigures que buscan el independentismo. Esto ha sido aprovechado por el Gobierno Central chino para denunciar como terroristas cualquier actividad identitaria uigur.

Como hemos visto, la asimilación de los uigures (y otros pueblos musulmanes de Xinjiang) era parte del enfoque estratégico de las autoridades chinas desde la época de la dinastía Qing. Hasta hace poco, Beijing nunca ha sido capaz de poner en práctica un programa eficaz de esta naturaleza. Sin embargo la política de repoblación con personas de etnia Han unido a la represión uigur creo un creciente malestar que ha fortalecido el propio discurso identitario uigur.

Para los uigures, esta inmigración Han (colonización, desde su punto de vista) es el problema más grave, porque temen ser desbordados rápidamente y abrumados por la potencia demográfica china, diluyéndose completamente el carácter uigur de la región

Durante los años 90 hubo un resurgimiento del activismo separatista uigur con muchos episodios violentos que fue fuertemente reprimido por el gobierno central.

La política de “Golpear duro a las tres fuerzas malignas” (terrorismo, separatismo y extremismo) parece elaborada especialmente para acabar con el movimiento uigur, ya que este, según Pekín busca la independencia de Xinjiang, está inspirado por sentimientos islamistas y utiliza el terrorismo como arma de lucha política. Sin embargo, al final esta política ha afectado no solo a los independentistas, sino a una gran parte de la población uigur ya que cualquier manifestación cultural sin ninguna vinculación política reivindicativa llego a ser susceptible de ser considerada un acto separatista o criminal sancionada duramente e incluso castigada con la muerte.

Pekín ha combinado la represión política y cultural con grandes planes para el desarrollo socio-económico de la región, con la esperanza evidente de que la prosperidad diluyera la resistencia uigur y fortaleciera la integración de Xinjiang con el resto de China.

De hecho, los objetivos de Pekín incluían la creación de una vasta zona de libre comercio con Asia Central y Rusia, a través del marco de la Organización de Cooperación de Shanghai. Para este fin, se ha contemplado la construcción de diversas infraestructuras de comunicación. Es curioso cómo en Urumqi, la capital, los signos en cirílico compiten en los anuncios con el arábico y el mandarín, muestra de las muchas empresas soviéticas y kazakas que operan en la ciudad.

Para China, el acceso a los recursos de Asia Central tiene una importancia estratégica por los suministros energéticos que se asegura (mas de 20 millones de toneladas de petróleo anuales) cumpliendo uno de los objetivos de su política de seguridad energética.

Sin embargo, esta nueva prosperidad de Xinjiang no es considerada como tal por la población uigur que cree que las grandes oportunidades son para los inmigrantes Han, dejando para ellos los empleos de peor calidad, además ven que los Han controlan directamente el comercio con los vecinos “Tanes” y soviéticos desplazándoles de tradicionales intermediarios en dicho comercio a papeles meramente secundarios.

Los uigures también sufren una participación política limitada, debido a su escasa representación entre los cuadros del PCCh. En el caso específico de Xinjiang, desde los años 90 hay una política clara para fortalecer los mecanismos de control han sobre las estructuras locales del partido. En el 2006 y 2007 yo trabajé directamente con las autoridades de Xinjiang en programas de seguridad en la minería de carbón y desarrollo de las energías renovables y mi impresión fue que en la Administración, donde había un uigur, a su lado había un han.

Por tanto, estamos en una situación en la que, a pesar de que la represión terminó por el momento con la violencia en Xinjiang, se ha avanzado muy poco en la integración de los uigures, y si bien la independencia de estos y posterior creación de una republica independiente hoy por hoy no deja de ser una quimera (para ello debería darse una situación de inestabilidad total en la región y una debilidad de las estructuras de la RPC), la situación sigue sin estar resuelta y el problema sigue siendo el mismo que durante la dominación Quing.

Bueno y ahora, ¿Qué os parece? ¿Hay cosas que suenan familiares?

Publicado en Asia, China | Etiquetado , , , , , | 1 Comentario

¿Qué fue del 15M? Lecciones para otros movimientos sociales

Fin de semana en Santander, paseo por la Plaza Porticada y recuerdo. Solo hace dos años de aquello, pero ¡que lejano parece! ¿qué paso con aquella marea de indignados?

En algún momento (Mayo de 2011), un periodista gallego, Federico Maciñeira, resumió en tres ideas lo que miles de personas en toda España pedíamos:

1 – Reforma de la Ley Electoral para que todos los votos de todos los ciudadanos de España, vivan donde vivan, cuenten igual en el reparto de escaños.

2 – Verdadera separación de poderes: Independencia total de la Justicia del poder político y reforma del Senado para que tenga un papel real y no siga siendo un mero trámite para el Congreso.

3 – Regeneración política: Listas abiertas, supresión de la financiación pública de los partidos políticos, inhabilitación perpetua para cargos públicos condenados por corrupción, supresión de los privilegios injustificados que conllevan los cargos políticos, publicación de sus patrimonios personales antes y durante el ejercicio de sus funciones, etc.

Estas tres ideas unían a personas de distinto perfil político y social. Los indignados con la “clase” política éramos todos. La vecina que te encuentras en el ascensor cada mañana, el que elabora el pan que comemos cada día, la camarera que nos sirve café, el médico que nos atiende en el hospital, la maestra de nuestros hijos, el que nos arregla la lavadora, la periodista que sostiene el micro, el mecánico de nuestro coche, la dependienta de la tienda donde compramos ropa, el taxista que nos ameniza el viaje… Los estudiantes de futuro incierto, los  que han tenido que emigrar buscando trabajo, los jubilados empobrecidos, los parados cada vez menos quietos, los niños que quieren serlo y volver a jugar en las calles… todos hartos de una casta política y de unos lobbies que se habían hecho los amos y que nos traen a todos, jóvenes y mayores, como p….. por rastrojo. Ciudadanos que responden a todas las ideologías: de izquierdas y de derechas.

Sin embargo pronto la izquierda radical y antisistema, se apropio del invento, la ultraizquierda jugo con una ventaja frente a las demás sensibilidades políticas. Los activistas de extrema izquierda saben como movilizar a la gente y como hacerse con el control de movimientos no estrictamente políticos (por ejemplo, asociaciones de vecinos, grupos culturales y colectivos estudiantiles). A diferencia de los demás, están fanatizados ideológicamente y eso les hace ser mucho más enérgicos en sus propuestas y acciones. Además, los elementos procedentes de “casas okupas” están más acostumbrados que el resto a un entorno alternativo e incómodo como el de una acampada en plena calle. Eso es lo que permitió a la ultraizquierda hacerse con el control de asambleas como la de la Puerta del Sol de Madrid.

El jueves 26 de Mayo de 2011, publicaba en mi cuenta de Facebook un comentario “No es esto, no lo es” donde expresaba mi descontento con la deriva ideológica que estaba viendo en la acampada de Sol, deriva que conducía directa y previsiblemente a los disparates de las propuestas de la asamblea de Sol y que generó el rechazo entre los demás componentes del 15-M haciendo que el movimiento perdiera una gran parte de su base social, y dando argumentos a los que desde los partidos tradicionales de una forma interesada intentaron desprestigiar a lo que fue un intento tal vez naive de cambiar el status quo

Pues bien esta estrategia de potenciar un movimiento ciudadano para luego pervertirlo, politizándolo y usándolo con fines políticos, es lo que veo que va a ser la tónica en los próximos años, un caso cercano lo tenemos con el problema de las hipotecas, vemos como un drama personal (en algunos casos) se ha politizado y radicalizado en grado sumo, llegando al acoso a políticos, incluso a algunos que no tenían nada que ver con el tema sino por el hecho de ser de un determinado partido político.

Partiendo de la base que critico y me opongo por principio a estas practicas de acoso, no deja de ser chocante que solo han ido orientadas en un único sentido. No ha habido estas actuaciones en los domicilios de los banqueros, ni de los jueces que dictaban las sentencias ni de políticos de otras formaciones.

¿Por qué? Porque lo que interesa a sus fines políticos es el desgaste del adversario y que pierda apoyo electoral (aunque para esto no necesitan ayuda) y sobre todo la vieja teoría de que si no se puede tener el poder por las urnas, lo cogeremos en la calle.

Y nosotros que una vez ya salimos a la calle a expresar nuestras ideas, ¿qué vamos a hacer?

Ya que algunos así me lo habéis pedido añado el texto citado de Facebook
Documento2

Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , , , | 3 comentarios

Siete guerreros de arcilla

Siete guerreros de arcilla… o ¿acaso son siete hombres de hierro?

Otra pregunta que suelo recibir es ¿qué podemos esperar del nuevo Gobierno chino? Voy a expresar mi opinión, pero primero quiero detenerme en quienes son los siete hombres que dirigen el país que disputa a EEUU el papel de hegemon en el siglo XXI

El 15 de noviembre de 2012, en una sobria y breve ceremonia celebrada en el Palacio del Pueblo de Pekín, los nuevos miembros del Comité Permanente del Politburó de China desfilaron ante la prensa de todo el mundo, para presentar la nueva composición del mayor órgano de poder en el país, donde se toman las grandes decisiones a nivel económico, de política extranjera y nacional

Image

Los miembros del PCCh llegan al nivel más alto de la jerarquía en gran parte basándose en sus linajes, redes de contactos, y el propio instinto de supervivencia. La influencia de un líder se construye a través de lealtades con los superiores y los protegidos y puede durar  décadas. Por tanto, existe poco entusiasmo por el cambio ya que cada líder es parte de una estructura que le ha beneficiado. Los dirigentes chinos no ascienden explicando los cambios que van a hacer. Ascienden demostrando cuán leales son a la jerarquía. ¿Qué van a hacer cuando llegan al poder? esa es la gran pregunta.

El Partido Comunista de China ciertamente no es monolítico y existen diferentes grupos de poder que están compitiendo por el poder. Hay dos facciones principales en el partido que se disputan en las primeras posiciones.

Un grupo se considera leal al saliente Secretario General del PCCh y Presidente de la RPCh Hu Jintao se conoce bajo el nombre de “Tuanpai”  y sus miembros  en su mayoría provienen de la Liga de la Juventud Comunista. Tienen la reputación de ser más progresistas y con ganas de acelerar las reformas hacia un modelo de desarrollo equilibrado, con menos disparidades regionales y que a la vez reduzca los conflictos sociales.

La otra facción es el “grupo de Shanghai” seguidores del ex Presidente de la RPCh, Jiang Zemin (el sucesor de Den Xiaoping). Este grupo es conocido por ser más conservador y apoya el modelo económico de la costa este, orientado a la exportación y que ha mantenido un fuerte crecimiento económico en los últimos años.

Ambas facciones tienen miembros de diferentes grupos de interés, tales como las industrias o el ejército, que pugnan por contar con representantes al más alto nivel. Ambas facciones cuentan con “priceling – príncipes”, hijos de prominentes familias revolucionarias.

Vamos a conocer un poco mejor a los miembros del Comité Permanente del Politburó

Xi Jinping: De corte liberal, es también el primer líder chino que tiene la categoría de “príncipe rojo”, al ser hijo de Xi Zhongxun antiguo Vice-Presidente del Congreso Nacional del Pueblo y fundador de la guerrilla comunista en la provincia de Shaanxi.

En 2002, fue nombrado Gobernador de  Zhejiang, Su carrera en Zhejiang estuvo marcada por una postura dura contra los funcionarios corruptos, lo que le valió un renombre en los medios de comunicación nacionales y llamó la atención de los máximos líderes de China. En marzo de 2007 Xi se trasladó a Shanghai para convertirse en el nuevo responsable provincial del partido. Durante su estancia en Shanghai tuvo cuidado de no enredarse en cuestiones controvertidas mientras seguía la línea marcada por el Gobierno central. Es de destacar que durante sus responsabilidades regionales, nunca fue implicado en escándalos graves, ni se enfrentó a oposición política seria.

En Octubre de 2007 fue nombrado miembro del Comité Permanente del Politburó y en 2008 Vicepresidente del Gobierno lo que le situó en la primera posición en la línea sucesoria. En 2013 se convirtió, tras ser nombrado secretario general del Partido Comunista de China, en el  líder del país.

En sus primeras intervenciones, ha hecho un llamamiento para una nueva campaña contra la corrupción, la continuación de las reformas económicas de mercado, un enfoque abierto a la gobernabilidad, y una renovación integral nacional bajo el neologismo “El sueño chino”.

Los analistas lo describen como “pragmático, serio, prudente, trabajador, sencillo, de bajo perfil y con buena mano en la resolución de problemas”

Li Keqiang: Pertenece a los llamados reformistas. El número dos de la nueva jerarquía, es un hombre cercano al actual presidente saliente, Hu Jintao. Sustituye a Wen Jiabao como jefe de gobierno y probablemente será el hombre encargado de llevar las riendas de la segunda economía del planeta.

En 1993 alcanzo el rango de Secretario del Comité Central de la Liga de la Juventud Comunista de China.  En 1998, se convirtió en líder de la provincia de Henan y en 2004 Gobernador de la provincia de Liaoning.  En ambos puestos destacó por su espíritu reformista preocupándose por la modernización de la agricultura y la industria

Licenciado en economía y derecho por la universidad de Beijing, durante su período de cinco años como viceprimer ministro, Li fue reconocido ampliamente por su perspicacia y determinación para enfrentar los retos, y por su estilo profesional de trabajo muy cercano al pueblo. No rehúye ningún reto y  afronta los conflictos con decisión, visión de largo plazo y conocimiento sistemático. La prensa extranjera considera a Li como una mano experta que resuelve los problemas complicados

Se ha implicado personalmente en la reforma del sistema público sanitario y el proceso de urbanización que debe ayudar a más de 200 millones de agricultores convertidos en trabajadores migrantes a adaptarse gradualmente a la vida urbana.

Sus primeras actuaciones como han estado dirigidas a la reforma de la Administración, reduciendo el numero de Ministerios y descentralizar el poder sobre el mercado, la sociedad y las autoridades locales a través de disminución de la intervención del gobierno

Wang Qishan: El ‘hombre de China’ en las negociaciones económicas con Estados Unidos y Europa, es el actual viceprimer ministro encargado de las Finanzas y un hombre experto en el mundo financiero y económico, además de ser considerado cercano a Xi Jinping, el presidente electo.

Ha ejercido como director del China Investment Bank y el China Construction Bank y alcalde de Pekín durante el periodo de preparación de los Juegos Olímpicos

Zhang Dejiang: sucesor de Bo Xilai como secretario general del Partido en Chongqing, este hombre cercano a la facción de Shanghai, liderada por el ex presidente Jiang Zemin, es un conservador educado en Corea del Norte que ha ocupado importantes puestos en la jerarquía comunista.

Desarrollo su carrera política en la provincia de Jilin, hasta que en 1986 se traslado a Beijing como Viceministro de Interior

Yu Zhengsheng: es el hombre fuerte de Shanghai, región clave de China por ser la capital económica. Este ingeniero militar es también un hombre cercano al ex presidente Jiang y es considerado otro “príncipe rojo” por ser hijo de un ex alto cargo del Partido.

Antes de ser elegido como Secretario del partido de Shanghai, desarrollo su carrera en Shandog, llegando a ser alcalde de Qingdao y en el Gobierno Central como Ministro de Vivienda.

Zhang Gaoli: Se le considera un conservador pese a haberse situado en puestos de responsabilidad en las regiones más innovadoras en materia política y económica en China.

En sus primeros años trabajó en la industria del petróleo. Fue Gobernador de las provincias de Cantón, y Shandong y jefe del Partido en Tianjin, cuarta ciudad en importancia del país situada a 150 kilómetros de Pekín.

Está considerado como cercano a los grupos empresariales de Hong Kong, este año ha sido nombrado Vicepresidente del Consejo de Estado.

Liu Yunshan: jefe de la Propaganda del Partido desde 2002, este hombre de corte conservador se formó en las filas de la agencia de noticias estatal Xinhua, y desde entonces se ha labrado una carrera gracias al apoyo del presidente Hu Jintao y a su gestión de la provincia minera de Mongolia Interior.

Es el hombre encargado de mantener la ortodoxia de las ideas del Partido.

¿Qué podemos esperar? Parece según lo expuesto anteriormente que por lo menos en este primer mandato, las prioridades del nuevo Gobierno Chino, van a ser de orden interno. La preocupación por acabar con la corrupción; el desarrollo de la sociedad rural y la reducción de desequilibrios con el entorno urbano; el cambio de modelo económico, primando un mayor consumo interno y una mayor preocupación por los problemas ambientales – el agua y la energía van a ser cuestiones primordiales – van a ocupar una gran parte del trabajo del nuevo gabinete

Otra gente opina que hay expectativas de que en esta década, se podría abrir la puerta a las reformas políticas sin embargo yo lo creo poco probable por varias razones.

En primer lugar no hay un hombre fuerte, como Mao o Deng Xiaoping, para tomar decisiones. Las decisiones importantes, por tanto, requieren una gran mayoría de reformadores en el Comité Permanente, que es no es el caso. La ausencia en el nuevo Comité Permanente de líderes como Wang Yang, actualmente secretario del Partido en Cantón y hombre de corte reformista en lo político, así como la de Li Yuanchao, que lidera el poderoso Departamento de Organización, encargado de investigar a los altos cargos para evaluar su promoción, indicaría que la nueva élite china evitará reformas políticas profundas durante los próximos cinco años.

Segundo, el objetivo final del partido es permanecer en el poder y hay poca voluntad de cambio en aquellos que se han beneficiado de las estructuras y sistemas existentes.

En cuanto a la política exterior, los nuevos líderes también tendrán que gestionar el ascenso de China en el mundo. El poder económico de Beijing ha crecido rápidamente y su política exterior y de seguridad es cada vez más firme. La estrategia de Deng Xiaoping de mantener un bajo perfil en los asuntos internacionales (“Observar los acontecimientos con sobriedad, mantener nuestras posiciones, afrontar los desafíos con calma, ocultar nuestras capacidades y aguardar el momento oportuno, permanecer libre de ambiciones, no reclamar nunca el liderazgo”) ha dado lugar en los últimos años en particular en el teatro del este y sud-este asiático a una nueva doctrina más pro-activo acorde con los emergentes capacidades militares de Pekín.

Hasta ahora se suponía que los cinco principios de la política exterior China fundamentales para lograr sus objetivos a nivel internacional, eran:

  • Respeto mutuo por la integridad territorial
  • No agresión
  • No interferencia en asuntos internos
  • Equidad y beneficio mutuo
  • Coexistencia pacífica.

“Ascenso pacífico de China” ( Zhōngguó Heping juéqǐ) fue una frase que fue utilizada por los funcionarios y expertos de la República Popular de China para describir el enfoque del país en política exterior en el siglo XXI. Su objetivo era caracterizar a China como un líder mundial responsable, hacer hincapié en el poder blando, y resaltar que China estaba comprometida con sus asuntos internos y la mejora del bienestar de su propio pueblo antes que interferir en los asuntos mundiales.

Sin embargo algo está cambiando en su diálogo sobre las disputas territoriales con sus vecinos. En un artículo publicado el 23 de noviembre en el periódico gubernamental People´s Daily se afirma que “no habrá ningún cambio en la política exterior de China, que se centra en el desarrollo pacífico. Esto no significa que China va a renunciar a sus intereses, especialmente en los mares del sur y el este de China. China siempre será responsable de la paz y estabilidad regional. ”

No cabe duda que China se va a ver obligada a tomar un mayor peso en la gestión de las crisis regionales en los próximos años, aunque esto no creo que esto signifique que el pragmatismo deje de ser la característica primordial de la forma de relacionarse entre China y otros países. El objetivo es hoy una China plenamente integrada y que ocupe una posición destacada en el mundo

En cuanto a España, nuestra relación con China viene de antiguo, los españoles fueron los primeros europeos que en la era de los grandes descubrimientos contactaron directamente con China. En ese sentido, el Galeón de Manila, también conocido como Nao de la China, significó un comercio de gran importancia para la época. Como anécdota, en el prólogo de la segunda parte de El Quijote, Cervantes se refirió al Emperador de Pekín, que le había convocado para la enseñanza del español en su país.

Somos uno de los ocho países que hasta la fecha han suscrito con China una “asociación estratégica integral”. Ello nos confiere un estatus especial, tenemos una excepcional sintonía política que nos identifica ante China como “su socio más leal y fiable en el Viejo Continente” según dijo Li Keqiang en su visita a España en 2011.

España esta bien vista y considerada por la nueva cúpula del Gobierno Chino, hay que destacar que tanto para el presidente Xi Jinping como para el viceprimer ministro Wang Qishan la preparación de los Juegos Olímpicos fue muy relevante en su ascenso político y en China se agradece profundamente a Juan Antonio Samaranch la concesión de los mismos.

Sin embargo esta sintonía de los Gobiernos, no se ha trasladado correctamente al mundo empresarial, hace falta estimular el conjunto de las relaciones bilaterales, buscando complicidades y tejiendo redes que fortalezcan, amplifiquen y traduzcan el entendimiento en acciones concretas. Es significativo como una gran mayoría de empresas españolas no contemplan China como un mercado objetivo, sin duda asustadas por las dificultades reales e imaginarias que comporta la entrada en dicho mercado

Hemos reivindicado ante China el valor de España como plataforma logística para Europa o Magreb, significando también las posibilidades de la triangulación con América Latina. Estos procesos podrían afianzarse en otras direcciones tomando buena nota de los cambios que se están produciendo en ambas regiones. Igualmente debiéramos considerar la importancia de la cooperación científica y tecnológica con el propósito de potenciar el mercado para las empresas españolas, en especial en sectores punta como las energías renovables.

Tenemos una gran oportunidad, ¿sabremos aprovecharla?

Publicado en Asia, China | Etiquetado , , , | 2 comentarios

La guerra que nadie quiso

Algunos amigos me preguntan por la situación entre las dos Coreas, y la implicación de los Estados Unidos y China. La situación es compleja y no se puede explicar en dos palabras, pero quiero dar un resumen de mi opinión.

Corea del Norte tiene como costumbre poner a prueba los nuevos presidentes de Corea del Sur. Desde 1992, en cada una de las cinco ocasiones que un nuevo presidente ha alcanzado el poder, el Norte ha respondido con una alteración del orden público. Ya sea en forma de lanzamiento de misiles, incursiones submarinas, o enfrentamientos navales, estas provocaciones de Corea del Norte fueron recibidos por cada nuevo presidente electo de Corea del Sur con grandes muestras de paciencia. Ademas nos encontramos con un líder joven que tiene que hacerse valer frente a la gerontocracia del ejercito y la influencia de su propio tío.

Park Geun-hye, primera mujer en alcanzar la presidencia de Corea del Sur, ya ha advertido en ocasiones anteriores de que responderá con dureza a hipotéticos ataques del Norte. La diferencia hoy es que Corea del Sur ha dejado de poner la otra mejilla. Después de que el Norte hizo estallar el buque de la Armada de Corea del Sur Cheonan, matando a 46 marineros en 2010, Seúl reescribió las reglas de enfrentamiento militar. Se ha perdido la paciencia y responderán a cualquier provocación, lo que podría derivar en un conflicto mayor.

Las sucesivas administraciones estadounidenses, desde los tiempos de Ronald Reagan han cultivado la idea de que si la inseguridad y el empobrecimiento eran la razón de la obsesión del régimen de Pyongyang por las armas nucleares , entonces la respuesta seria que Estados Unidos y los países vecinos garantizaran una península pacífica, y proporcionaran dinero, comida, y reconocimiento político al régimen del Norte si este renunciaba a su programa de armas nucleares. Esta ha sido la base de los acuerdos alcanzados con Corea del Norte en 1994 con Bill Clinton y en 2005 con George W. Bush. De 1989 a 2010, los presidentes de EE.UU., sus asesores de seguridad nacional, y los secretarios de Estado han dado garantías por escrito y verbales de no tener intenciones hostiles y voluntad de mantener relaciones en más de 33 veces. Pyongyang reconoció, rechazó e ignoró estas garantías, a la vez que continuó con sus programas de armas nucleares.

Ademas los aliados de los EE.UU. (en especial Japón y Filipinas), están escrutando con lupa las decisiones del presidente Obama; de ellas depende la influencia que EE.UU. podrá ejercer en esta orilla del Pacífico donde se está diseñando el nuevo escenario de juego del siglo XXI.

El perfil del nuevo Comité Permanentel del Politburo Chino liderado por Xi Jinping y Li Keqiang aparentemente indica que su elección se debe a la necesidad de acelerar las reformas internas, luchar contra la corrupción y dirigir la conversión de la población rural a población urbana con mayor capacidad para reactivar el consumo interno y empezar su mandato con una guerra que pudiera poner tropas de Corea del Sur o incluso de Estados Unidos en su frontera oriental evidentemente no está en su programa.

China tiene más influencia sobre Corea del Norte que cualquier otro país, pero menos influencia que los extranjeros piensan. Las relaciones Beijing-Pyongyang no han sido cálidas desde que se normalizaron las relaciones de China con Corea del Sur hace 20 años. Pero Pekín tiene pocas opciones. Aislar completamente a Pyongyang y retirar el apoyo económico y político podría llevar al colapso de régimen, enviando una oleada de refugiados norcoreanos a la frontera, y potencialmente situar a todos los países vecinos en conflicto unos con otros – conflicto que podía incluir el uso devastador de armas nucleares. Mientras China sigua dando prioridad a la estabilidad en la península, no cambiará fundamentalmente su política hacia su vecino rebelde.

Así pues nos encontramos en un escenario en el que a nadie le conviene un inicio de hostilidades, pero en el ningún actor puede echarse atrás, por lo que podria darse el caso de llegar a una situación que desencadene la guerra que nadie quiso

Publicado en Asia, Corea | Etiquetado , , , | 9 comentarios